Si fuiste destituido o estás siendo investigado por haber viajado al extranjero mientras te encontrabas con licencia médica, lo primero que debes saber es que el panorama jurídico cambia mes a mes, y los fallos de los últimos meses abren flancos de defensa que hace apenas un año no existían con la misma fuerza.
En DEC Abogados seguimos esta materia al día, fallo por fallo, porque la diferencia entre conservar o perder tu empleo público muchas veces está en conocer el pronunciamiento correcto en el momento correcto.
El estado actual es el siguiente. La Corte Suprema ha mantenido durante 2026 una línea exigente: en varios fallos recientes ha sostenido que usar una licencia médica para viajar al extranjero configura una infracción grave a la probidad, asociada a la destitución. Esa es la mala noticia, y es real. Pero hay una segunda realidad que la mayoría de los funcionarios desconoce. Las Cortes de Apelaciones han venido revocando destituciones en casos muy similares, y lo han hecho con argumentos sólidos. En enero de 2026, una Corte acogió la protección de una funcionaria con once años de servicio y calificación en Lista N°1 que viajó tres días al extranjero en medio de una grave crisis de salud mental familiar, ordenando excluir la destitución. En mayo de 2026, otra Corte favoreció a una docente con más de tres décadas de servicio que salió del país una vez terminada su jornada, el mismo día en que vencía su licencia, declarando que la resolución sancionatoria carecía de motivación suficiente.
¿Qué tienen en común estos fallos favorables? Que las Cortes exigieron lo que muchos sumarios omiten: un análisis individualizado de la trayectoria del funcionario, la ponderación real de las circunstancias atenuantes y un examen serio de por qué se aplicó la sanción más grave y no otra del catálogo disponible. Cuando el sumario no hace ese trabajo, hay terreno para defender.
Incluso dentro de la propia Corte Suprema hay grietas. En fallos recientes, ministros disidentes han sostenido que la proporcionalidad es obligatoria incluso frente a infracciones a la probidad, y que no puede destituirse a un funcionario cuando la misma institución ha sancionado conductas idénticas con una simple suspensión. Esa desigualdad de trato, cuando existe y se acredita, es un argumento poderoso.
La conclusión práctica es clara. Tu caso no se resuelve con generalidades, sino con la jurisprudencia precisa aplicada a tus hechos concretos: si tu viaje estuvo médicamente justificado, si mediaba una licencia psiquiátrica, si los hechos son anteriores a los cambios normativos recientes, o si hay otros funcionarios de tu servicio tratados de forma más benigna. Cada uno de esos elementos puede cambiar el resultado.
Los plazos para reclamar son breves y fatales. Si estás enfrentando un sumario o ya recibiste tu destitución, evalúa tu caso con nosotros cuanto antes. Trabajamos con información jurisprudencial actualizada y sabemos exactamente qué argumentos están funcionando hoy ante los tribunales.